Ajuste de cuentas: Balearon una casa como respuesta a la agresión de la joven apuñalada en los Corsos de San Lorenzo.

Un grave episodio de violencia se registró en horas de la noche del sÔbado 14 en barrio Felisa, cuando una vivienda ubicada en Pasaje Smith fue atacada a tiros, apenas horas después del conflicto ocurrido durante los Corsos de San Lorenzo que terminó con una joven de 19 años hospitalizada por cortes en el rostro y el cuerpo. Según trascendió, los agresores se confundieron de dirección, ya que quienes residen allí no tienen relación alguna con los involucrados ni participaron de la gresca.

De esta manera, el ataque alcanzó a una familia completamente ajena al conflicto original. De acuerdo a las primeras versiones, uno de los presuntos involucrados en el enfrentamiento de los corsos viviría en las inmediaciones de esa cuadra, lo que habría generado la confusión al momento de identificar el domicilio. Esa cercanía geogrÔfica habría derivado en que los disparos terminaran impactando en la vivienda equivocada.

De acuerdo a la información recabada, al menos ocho disparos fueron efectuados contra el frente del domicilio. Varias balas impactaron en las paredes de la casa, algunas ingresaron al interior y otros proyectiles alcanzaron un automóvil estacionado en el lugar, provocando daños materiales tanto en la vivienda como en el vehículo. Afortunadamente, no se registraron personas heridas como consecuencia directa de los disparos.

El hecho se habría producido como una presunta represalia vinculada al enfrentamiento entre bandas que se desató en inmediaciones de avenida San Martín y Salta, en pleno desarrollo de los corsos municipales. Aquella riña, que derivó en corridas y disturbios en la vía pública, dejó a una joven trasladada al hospital Granaderos a Caballo y encendió cuestionamientos sobre la seguridad del evento.

Tras los disparos, el barrio quedó atemorizado. Vecinos expresaron su preocupación por la rapidez con la que la violencia escaló en cuestión de horas: de una pelea callejera en medio de un evento público a un ataque armado contra una vivienda particular. Un hecho que vuelve a encender la alarma por el clima de violencia en la ciudad.