Un nuevo episodio dejó expuesta la fragilidad del control urbano en San Lorenzo: hoy miércoles, un incidente en una obra en construcción ubicada en Sargento Cabral al 2400 provocó un corte masivo de energÃa que tiene a los barrios del centro y sur de la ciudad con miles de usuarios sin servicio. Según se informó, un cable de acero de un andamio impactó contra una lÃnea de media tensión, generando una explosión y la interrupción inmediata del suministro para alrededor de 7.000 usuarios.
La situación vuelve a poner el foco en la falta de control municipal sobre las condiciones de seguridad en las obras. No se trata de un desperfecto menor: cuando elementos de un andamio terminan golpeando una lÃnea de media tensión, el resultado no solo es un apagón, sino también un escenario de riesgo para trabajadores, transeúntes y vecinos de la zona.
El episodio se da, además, en un contexto sensible: no hace tanto la ciudad atravesó tragedias con pérdida de vidas humanas en obras, un antecedente reciente que vuelve más urgente discutir qué tan presentes están el Estado local y sus áreas de control cuando se levantan edificios en zonas urbanas y de alta circulación.
En paralelo, el corte se inscribe en un debate más amplio que viene creciendo en San Lorenzo: la flexibilización del control municipal sobre el desarrollo inmobiliario. Vecinos y sectores opositores vienen señalando que la Municipalidad habilitó la posibilidad de avanzar con edificios sin factibilidad previa de los prestadores de luz, gas y agua.
Ese esquema alimenta cuestionamientos por el deterioro de los servicios en distintos barrios, con reclamos por baja tensión, cortes reiterados y falta de presión de agua. Mientras el problema de hoy continúa y los usuarios siguen sin suministro, el hecho vuelve a empujar la misma discusión: una ciudad que se verticaliza, pero con falta de planificación y controles por parte de la Municipalidad.









