Raimundo creó una nueva secretaría para ubicar a la ex concejal Arduino y lleva los cargos políticos a un récord: 137.

Raimundo volvió a ampliar la estructura política del Ejecutivo local con la creación de una nueva Secretaría de Cercanía y Gestión Ciudadana, que quedará a cargo de la ex concejala Giovana Arduino, quien hasta diciembre integraba el Concejo Municipal. El movimiento despertó cuestionamientos porque, en los hechos, la designación aparece como una forma de garantizarle un lugar dentro del gobierno municipal tras dejar su banca.

El nombramiento se suma a otros reacomodamientos recientes dentro del oficialismo local. Un antecedente directo es el del ex concejal Damián Perassi, que luego de pasar por el Legislativo fue incorporado al Ejecutivo como subsecretario de Desarrollo Local, Producción y Empleo. Para muchos, se repite una misma lógica: dirigentes que salen del Concejo o se postulan como candidatos y, luego, rápidamente encuentran un lugar en la estructura municipal.

Con esta nueva dependencia, la Municipalidad alcanza un récord de 137 cargos políticos, es decir, funcionarios designados directamente por el intendente Leonardo Raimundo. La expansión de la planta política vuelve a encender el debate sobre prioridades: más cargos y más estructura, en una ciudad donde los vecinos reclaman respuestas concretas por servicios e infraestructura, desde salud y seguridad hasta problemas cotidianos que se repiten en los barrios, como calles sin mantenimiento y cada vez más rotas, basura acumulada y falta de cloacas.

En paralelo, crece el malestar por el impacto económico que tiene esta política sobre la ciudad. Mientras se agranda la estructura, también se profundiza la presión impositiva: entre los reclamos más repetidos aparece la TGI municipal, con aumentos automáticos que, mes a mes, golpean más fuerte a los vecinos y alimentan una pregunta inevitable: ¿se está gestionando para mejorar la ciudad o para sostener una maquinaria cada vez más costosa que algunos denominan “estado elefante”?